martes, 24 de junio de 2014

LEY DE COMUNICACIÓN DE LOS CIUDADANOS



Por: Diego Moncayo Amores


Hace un año, y luego de un proceso de debate público, la Asamblea Nacional decidió en debate definitivo la aprobación de la Ley Orgánica de Comunicación LOC, la expectativa tras su promulgación, fue que esta decisión permitiría perfeccionar, corregir y democratizar el ejercicio de este derecho en el país.

El trabajo que se realiza en los medios de comunicación es débil en su rigurosidad metodológica y se apoya demasiado en reproducir las declaraciones de los actores sociales sin preguntas o cuestionamientos y, por otro lado, al pretender ser crítico, sin criterio ni rigurosidad, se convierte más bien en un atentado a los derechos, se abunda en comentarios que al ser excesivos, caen en la divagación, sobre todo si no se está bien sustentado, dejando en evidencia a momentos agendas ajenas al rol del comunicador. Otro aspecto, es el afán de los periodistas de destacarse sobre los demás y la resistencia a trabajar en equipo. Llegando inclusive a la competencia desleal o al servilismo. 

El trabajo debe estar encaminado a reflejar los problemas del ciudadano y trabajar para lograr el respeto del ordenamiento jurídico. Esto no significa que se tenga que ocultar o dejar de reflejar los sucesos de una sociedad en crisis de valores, pero para ello no debemos escandalizar, manipular o esconder. En el campo de la formación, hay un reto para la cátedra, de entregar a los futuros comunicadores, además de herramientas técnicas, profundos valores éticos, predicando con el ejemplo.

El poder debe entender el papel del viejo principio de la profesión, ser perro guardián de las instituciones, que a las autoridades y dirigentes políticos les incomoda. Les disgusta que les investiguen. Si al poder se le ha calificado de arrogante, también existe en el periodismo, no en todos. Cada medio y cada periodista debe responder por lo que hace. Tampoco se puede negar cierta mediocridad y falta de preparación como en toda profesión. Tenemos el desafío de estar actualizados, no solo titulados. Aplicar los cinco  sentidos del periodista que estableciera ese gran reportero polaco, Ryczard Kapuscinsk: estar, ver, oir, compartir, pensar, o; lo que el escritor checo Milan Kundera fijó como el undécimo mandamiento del oficio,  la búsqueda de la verdad.

La Unesco señala que construir ciudadanía es favorecer la participación activa de la gente en la edificación y transformación de la sociedad en la que viven, conforme a sus necesidades e intereses. De este modo, se amplían sus opciones y oportunidades para acceder a mejores condiciones de vida, donde nosotros, los ciudadanos,  somos o deberíamos ser,  los principales protagonistas y beneficiarios.

Hoy, es imposible pensar en la formación de esa cultura política ciudadana al margen de los medios masivos de comunicación, más aún cuando se ha constatado  que ni las instituciones estatales,  ni los partidos políticos han asumido esa obligación de manera equitativa y desinteresada.  

Usted ciudadano, es y debe ser el único beneficiario de cualquier normativa, que como la Ley de Comunicación, que era una necesidad y nació de una decisión de la mayoría de ecuatorianos plasmada en un Mandato Constitucional, reivindique su derecho a informarse y expresarse de manera libre y democrática, así como de quienes de manera plural y democrática también, hacemos comunicación.

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