lunes, 8 de septiembre de 2014

CIEN DÍAS Y UN COMENTARIO




Por: Diego Moncayo Amores





¿Cien días? ¿Se puede medir la eficacia, eficiencia y cumplimiento de una autoridad en los cien primeros días de su gestión?

Revisando el artículo ¿Por qué son importantes los 100 primeros días de gobierno? Encontramos que este criterio se originó en la presidencia del norteamericano Franklin D. Roosevelt, quien acuñó el término y lo usó con fines comunicativos. Como en muchos otros ámbitos, somos herederos de los usos de la política estadounidense. Roosevelt  sentó precedente e inauguró una nueva manera de medir los tiempos en lo político.  Aunque no todas las nuevas autoridades eligen esa vía, algunos prefieren dejar los logros para más adelante.

“Los cien primeros días son importantes porque muestran si un líder está capacitado para gestionar una transición. O lo que es lo mismo, para calibrar si los electores tomaron la decisión correcta al apostar por un candidato. Por ello, es importante demostrar que se tiene capacidad para ello”, se afirma en el articulo

En esta labor de gestión, la primera fase es la propia formación del equipo de colaboradores. La elección de los colaboradores, directores, jefes, coordinadores o como decidan llamarlos,  es ya un mensaje político. Aunque la opinión pública valore o no los nombramientos, sus antecedentes ya son un indicador, “Dime con quién andas y te diré quién eres”.

En la segunda fase, está la propuesta, el plan de acción, de trabajo, etc. En general las autoridades recién electas centran su actividad en el problema que les ha hecho ganar las elecciones, en la mayor parte de los casos cercanos, falta de servicios básicos eficientes, obras inconclusas, promesas incumplidas, reclamos de participación ciudadana. ¿Recuerdan qué nos ofrecieron nuestros actuales mandatarios y cuáles sus primeras acciones para cumplir esas ofertas?

Las autoridades serán recordadas por lo que hagan durante el inicio de sus mandatos,  si cumplen o no con sus propuestas electorales, si han logrado mejorar la situación de las jurisdicciones a su cargo, serán recordados como funcionarios eficientes y confiables. Si caen en errores o se perciben como incumplidos, los ciudadanos desconfiarán de su administración.

Dice el analista Albert Medrán, que “las percepciones se fijan en la mente del elector y por ello es importante comprender el valor de los primeros cien días de gobierno para poder aprovecharlos.

¿Con qué criterios medimos entonces los primeros cien días y el resto de la administración de nuestras actuales autoridades? ¿Usted qué opina?

miércoles, 20 de agosto de 2014

¿QUÉ MISMO QUEREMOS?


Curiquingues, aves típicas de Chimborazo. Foto. Noticias Chimborazo




Por: Diego Moncayo Amores

Luego de los resultados del Mundial del Hornado, una serie de criterios se vierten sobre, qué es lo más representantivo de nuestra ciudad, de nuestra provincia?

¿Qué identifica a Riobamba? Ciudad industrial, productiva, patrimonial, histórica, de las primicias, etc, etc…?   

¿A Chimborazo? Provincia turística, agrícola, ecológica, intercultural, etc, etc…

¿Cuál es nuestra vocación u orientación como ciudad y provincia, a dónde nos conducen las acciones que se desarrollan desde el sector público o privado? 

¿Cuál es la respuesta? Una visión será la de los representantes del  sector público, institucional, sin duda se destacarán acciones cumplidas. Otra, a lo mejor diferente, la de quienes promueven acciones desde el sector privado y por supuesto otra será la del ciudadano. ¿Cuál es el punto de encuentro?

Se reclama que Riobamba perdió la oportunidad de ser un gran centro industrial. ¿Cuántas grandes industrias tenemos? 

Permanentemente se destaca la vocación agrícola y pecuaria de la provincia. ¿Cuántas hectáreas de productos básicos generamos, o de procesados que efectivamente nos ubiquen de manera sostenible en el mercado nacional o internacional? ¿Cuántas nuevas fuentes de trabajo se han generado? ¿Provincia turística? ¿Cuánto hemos crecido en este rubro?

Sin duda no faltan buenas ideas, acciones destacables y buenas intenciones, pero… 

¿Qué mismo queremos?

lunes, 11 de agosto de 2014

GRITO DE LIBERTAD



Por: Diego Moncayo Amores
 
¿Fue realmente el 10 de Agosto de 1809, el Primer Grito de Independencia? Hay toda una bibliografía histórica que así lo sustenta. No faltan, quienes desestiman el hecho con sus propios argumentos. La historia conocida recoge que: “…la decisión de unos cuantos patriotas de ser libres y conseguir la libertad de su Patria, impulsó el Primer Grito de Independencia Hispanoamericana, en Quito…”

Sin duda, hay una serie de hechos y personajes que dejaron su huella en lo que se considera el proceso independentista. Uno de estos personajes fue un hombre extraordinario, sociólogo, humanista, periodista, que dio brillantez al mundo intelectual del siglo XVIII, Eugenio Espejo. “Era la voz de una colonia oscura que se elevaba en medio de todo un continente que todavía estaba fuertemente encadenado…”

Estamos acostumbrados a vivir del pasado y sin duda, es importante no olvidarlo para aprender de él. ¿Cuánto hemos aprendido? ¿Cuántos de los errores del pasado, transformados en nuevas formas de opresión, se revelan en esta nueva era?

La aspiración, es que aprendidas las lecciones del pasado, no perdamos espacio para expresarnos en libertad, que no gane el que más levanta la voz, el que más ofende o el más sapo, como se dice vulgarmente.

Esta recordación que habla inclusive de nueva independencia, nos encuentre con una voz firme y segura, que se eleve ante las nuevas y oscuras cadenas de la inequidad, la exclusión, la falta de pluralismo, el doble discurso, la explotación y las nuevas formas de esclavismo y opresión, sean éstas impuestas desde afuera o desde dentro del nuestro territorio.

¡Que no se apague ese grito de libertad!